UN MEJOR AÑO
Muchas personas experimentan mejoras en sus vidas, pero quizás aún no han alcanzado lo mejor que Dios tiene preparado para ellas. Es crucial comprender que cada semilla da fruto según su género. Por ejemplo, al sembrar una semilla de mango, cosecharás mangos, y si siembras una semilla de frijoles, obtendrás frijoles. Cuando Dios nos envía un mensaje, una semilla y una palabra sobre recibir lo mejor, es un indicativo de que Él se está preparando para brindarnos lo óptimo en nuestra vida. Un pasaje que ilustra este principio se encuentra en el libro de Marcos, capítulo 8, versículo 22. En este relato, Jesús llega a Betsaida, donde le llevan a un ciego y le suplican que lo toque. Jesús, tomando la mano del ciego, lo lleva fuera de la aldea. De manera peculiar, escupe en sus ojos y pone sus manos sobre él. Jesús le pregunta al ciego si ve algo. El hombre responde diciendo que ve a los hombres como árboles, es decir, su visión está borrosa y no puede percibir claramente. Lo interesante...