UN MEJOR AÑO
Muchas personas experimentan mejoras en sus vidas, pero quizás aún no han alcanzado lo mejor que Dios tiene preparado para ellas. Es crucial comprender que cada semilla da fruto según su género. Por ejemplo, al sembrar una semilla de mango, cosecharás mangos, y si siembras una semilla de frijoles, obtendrás frijoles.
Cuando Dios nos envía un mensaje, una semilla y una palabra sobre recibir lo mejor, es un indicativo de que Él se está preparando para brindarnos lo óptimo en nuestra vida. Un pasaje que ilustra este principio se encuentra en el libro de Marcos, capítulo 8, versículo 22.
En este relato, Jesús llega a Betsaida, donde le llevan a un ciego y le suplican que lo toque. Jesús, tomando la mano del ciego, lo lleva fuera de la aldea. De manera peculiar, escupe en sus ojos y pone sus manos sobre él. Jesús le pregunta al ciego si ve algo. El hombre responde diciendo que ve a los hombres como árboles, es decir, su visión está borrosa y no puede percibir claramente.
Lo interesante comienza cuando Jesús, en un acto desconcertante, vuelve a poner sus manos sobre los ojos del ciego, permitiéndole ver por segunda vez. En ese momento, su visión se restablece por completo, y logra ver con claridad y nitidez a todas las personas, incluso a aquellas que están a gran distancia. Este pasaje nos enseña que a veces es necesario un segundo toque de Dios para experimentar la plenitud y la claridad en Su plan para nuestras vidas.
Es crucial que comprendamos a fondo lo que el Señor buscaba con la acción que realizó. No hace falta mucho para darse cuenta de que hay algo inusual en todo esto. Si son como yo, cada vez que encuentro algo que me intriga en la Biblia, le pregunto al Señor. Un día, le pregunté: "Señor, ¿falló la unción en este caso?" y Él me respondió que, por supuesto, no había fallado. Entonces le pregunté: "¿Cómo es posible que la bendición que le diste a esta persona no funcionara como debería?".
El Señor me recordó algo que me dijo muchos años atrás, y quiero compartirlo con ustedes. Me dijo que a veces bendigo a la gente con mejoras para que persigan lo mejor. Si se lo doy, quiero que busquen lo mejor de Dios para sus vidas, familias y ministerios, especialmente para el próximo año.
Este hombre estaba completamente ciego, lo cual significa que ni siquiera podía percibir la luz; su vida estaba envuelta en total oscuridad. La Biblia no especifica si nació ciego o perdió la vista con el tiempo, pero lo cierto es que no veía nada. Entonces, llega a Jesús, quien ora por él y experimenta una mejora. De no ver absolutamente nada, comienza a ver la luz. Imaginen la gloriosa experiencia de ver formas y movimientos después de tantos años, a pesar de la neblina que aún estaba en sus ojos.
Este hombre experimentó una mejora, pero Jesús no quería simplemente darle una mejora; Él buscaba darle lo mejor. En un segundo acto, Jesús pone sus manos sobre él nuevamente, y el hombre recupera una visión perfecta. Estoy aquí para hablarle a alguien que ha experimentado mejoras pero aún no ha alcanzado lo mejor; el Señor tiene mucho más para ti.
Si crees que ya has recibido todo, estás equivocado. Si piensas que Dios ha terminado, también te equivocas. Si crees que no hay más, estás en un error. La senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día se hace perfecto.
Cuando la Biblia habla de "más", no se refiere solo a cosas materiales, sino a una mayor comunión con Dios, una mayor presencia de Dios, más unción y más milagros. En Hebreos, capítulo 6, verso 9, se dice que debemos percibir que Dios tiene cosas mejores. Mucha gente ha perdido su rumbo pensando que han llegado al límite, pero Dios siempre tiene más, y lo demostraré con ejemplos bíblicos.
La Biblia deja claro que lo que Dios da inicialmente no siempre es lo mejor, sino que lo mejor viene después. En las bodas de Caná, el primer vino fue bueno, pero el maestro de ceremonias dijo que el segundo vino era mejor. A veces, lo que viene después es superior.
El primer Adán fue bueno, pero el segundo Adán fue perfecto. Abraham tuvo a Ismael, pero el hijo que vino después, Isaac, fue aún mejor. El primer pacto en el Antiguo Testamento fue bueno, pero el segundo pacto, sellado por la sangre del cordero, fue superior.
La mejora se obtiene fácilmente hasta cierto punto, pero lo mejor es un proceso que requiere búsqueda, batalla y esfuerzo. Por eso, es común en las iglesias cristianas que la gente haya experimentado mejoras, pero encontrar a alguien que diga: "¡Gloria a Dios, tengo tantas bendiciones que no sé qué hacer con ellas!" es menos común.
Ahora bien, te voy a compartir siete elementos esenciales que debes tener o hacer para experimentar lo mejor de Dios el proximo año.
1. No te conformes:
Si te conformas, nunca alcanzarás lo mejor de lo que Dios tiene para ti. Puede ser tentador conformarse con mejoras superficiales y perder de vista la grandeza que Dios tiene reservada para ti. Debes ser cauteloso, porque la conformidad puede llevarte a aceptar solo una mejora en lugar de lo mejor.
Es crucial comprender la diferencia entre dos conceptos: contentamiento y ensanchamiento. El contentamiento implica estar agradecido por lo que ya has recibido, mientras que el ensanchamiento implica expandir tus límites, crecer y creer en posibilidades aún mayores. Nunca dejes que el contentamiento se convierta en conformismo, ya que Dios no es conformista.
Reflexiona sobre la historia de Caleb en la Biblia. Aunque ya había recibido tierras y bendiciones de Dios, a los 80 años, Caleb se dio cuenta de que aún no tenía lo mejor. Tener lo mejor significa completar tu carrera, alcanzar todo lo que Dios ha destinado para ti y llegar al lugar que Él ha designado. No te conformes; continúa buscando y avanzando hacia aquello que Dios tiene preparado para ti.
2. Cultiva tu fe:
En la iglesia, muchas personas tienen fe para experimentar mejoras, pero a veces les cuesta creer en lo mejor. Abraham, por ejemplo, inicialmente tuvo fe para recibir una mejora, ya que creía que Isaac llegaría. Sin embargo, él necesitó desarrollar aún más su fe para creer en lo mejor. Hebreos 11:8 menciona que Abraham creyó en algo mejor. Aquellos que tienen fe siempre creen por más.
3. Rompe el deseo de agradar a otros:
Uno de los mayores obstáculos para alcanzar lo mejor para ti son las influencias negativas de las personas que te rodean. Deja de prestar atención a aquellos que ni creen ni desean que tú creas. En su lugar, busca a Dios y permite que Su guía dirija tu camino. Ignora las palabras sin sentido de quienes hablan tonterías y continúa confiando en Dios.
En la historia de David, su hermano le dijo que tenía un corazón sucio y que solo estaba allí para observar la batalla. Sin embargo, la Biblia afirma que el corazón de David estaba alineado con el de Dios, mientras que el corazón de Eliab estaba envanecido por una posición que no merecía. La unción verdadera proviene solo de Dios.
Rodearte de personas que te impulsen hacia adelante es esencial. Si tienes a Dios contigo, tienes todo lo que necesitas. No requieres más que el poder del Espíritu Santo para superar cualquier desafío. Mantén tu fe en alto y avanza con confianza.
4. No rompas tu comunión con Dios:
Bartimeo pudo haberse alejado del Señor, decir 'Muchísimas gracias, Jesús, me voy', y eso le sucede a muchísima gente. Seguramente han visto personas que experimentan mejoras en el reino y, de repente, desaparecen.
Los espías enviados por Moisés recogieron uvas y regresaron dando informes positivos sobre los frutos, pero solo dos regresaron hablando de la tierra. La gente se queda con las uvas, que son una mejoría, pero no lo mejor, ya que lo mejor es poseer la tierra que producía esas uvas.
No puedes alejarte de Dios cuando Él tiene mucho más para ti. ¿Por qué Dios dio el maná todos los días en lugar de anualmente? Para que todos los días salieras a buscar el maná. Debes buscar a Dios diariamente, porque solo recibes lo mejor cuando persistes en permanecer cerca de la fuente que te brinda lo óptimo.
Los diez leprosos recibieron una mejoría, pero solo uno obtuvo lo mejor porque no se conformó con ser limpiado; él deseaba una relación más cercana con el Señor. Los teólogos sostienen que la lepra hizo que a los diez les cayera parte de su cuerpo, pero aquel que regresó y se acercó al Señor experimentó un crecimiento en las partes que se habían perdido.
5. Esfuérzate y toma acción:
Marcos 8:24 El, mirando, dijo: Veo los hombres como árboles, pero los veo que andan.
El hombre ciego se esforzó intentando lo que no podía hacer. Y tú también tendrás que esforzarte para perseguir lo mejor de Dios. La fe sin obras está muerta, ya que tener fe sin una acción congruente a esa fe no tiene ningún valor.
6. Espera lo mejor, porque lo mejor lleva tiempo:
Así como el mejor vino en las bodas de Canaá se hizo esperar hasta el final de la fiesta, es crucial comprender que las bendiciones de Dios pueden tardar en manifestarse. En cualquier momento, Dios puede brindarte mejoras, pero cuando buscas lo mejor de Dios, la paciencia se convierte en tu mejor aliada.
Abraham, por ejemplo, tuvo que aguardar hasta casi cumplir los 100 años para recibir lo mejor de Dios. Esto nos enseña que lo más valioso no ocurre de inmediato; existe un proceso necesario para alcanzarlo. Aprender a tener paciencia es fundamental, como nos insta el libro de Hebreos en el capítulo 6: 'Sed imitadores de aquellos que, por la fe y la paciencia, heredan todas las promesas'.
Algunas promesas se cumplen rápidamente, pero otras requieren que oremos por paciencia para obtenerlas. La clave está en perseverar con fe y confianza, sabiendo que, al igual que el mejor vino, lo más extraordinario en la vida se revela en el tiempo perfecto de Dios.
7. Obedece:
En cada situación en la que el Señor otorgó lo mejor, impartió una orden a seguir. Aquellos que obedecieron recibieron las mejores bendiciones de Dios. Un ejemplo notable se encuentra en la historia del profeta Elías, quien, al pararse en el Monte Carmelo para orar por fuego, comenzó diciendo: 'Señor, que se sepa que por obediencia a ti, he hecho todas estas cosas'. El resultado fue la caída del fuego del cielo.
Existen acciones que debemos abandonar y otras que debemos realizar. Hay cosas que debemos soltar y otras a las que debemos aferrarnos. Debemos despedirnos de algunas cosas y abrazar otras. Hasta que comprendas esto, podrías culpar a Dios y decir que Él no ha cumplido con su parte, cuando en realidad, la responsabilidad recae en ti.
Si no estás dispuesto a hacer lo que Dios te ha encomendado, comprende de una vez por todas que lo que esperas nunca sucederá. Muchas personas se encuentran en congregaciones anhelando un nivel más profundo con Dios, pero siguen aferradas a pecados y prácticas que no están alineadas con el plan divino para sus vidas.
Conclusión:
¿Te has percatado de la cantidad de personas que, a pesar de amar al Señor, nunca han experimentado la bendición de contar con una pareja que les brinde amor, paz y felicidad? ¿Has notado cuántos individuos tienen la asignación de convertirse en exitosos hombres de negocios multimillonarios pero no logran superar ciertos límites? Y qué decir de aquellos que reconocen que lo mejor que Dios tiene para sus vidas es un hogar y una familia bendecida, pero no han logrado materializarlo debido a las artimañas del enemigo. Es un escenario donde ves mejoras en ciertas áreas, pero en otras, un día el hijo mejora y el esposo empeora, se mejoran las finanzas y luego se destruye algo más. Así es como algunas personas nunca alcanzan lo que la Biblia describe como 'la senda de los justos, que es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día se hace perfecto'.
Las iglesias están repletas de individuos que muestran mejoras evidentes, pero que no pueden dar testimonio de haber obtenido lo mejor de Dios. ¿Sabes por qué el Señor me ha enviado con este mensaje a tu vida? Porque si eres capaz de creer y aplicar Su palabra, alcanzarás lo mejor que Dios tiene reservado para ti.
Haz esta oración:
"Yo lo haré, mi Dios. Voy a realizar aquello que pongas en mi corazón, lo que me demandes, lo que me pidas, es precisamente lo que deseo. No quiero que nada estorbe ni obstaculice tu plan en mi vida. Necesito que se cumpla tu voluntad en mi vida y no la mía. Si no es tuyo, no lo quiero; díselo, si no es tuyo, no lo quiero".
Permítele al Señor que comience a sanar tu corazón, a ministrar a tu ser. Ciertamente, hay cosas en tu corazón que deben ser extirpadas para que el verdadero fruto del Espíritu Santo florezca dentro de ti. Aunque hayas tenido deseos, anhelos e incluso planes, Dios simplemente quiere darte visiones. Quiere darte visiones que provengan de Él. Aunque la gente pueda decir: 'Bueno, el sueño de José se cumplió', no, no era el sueño de José; era el sueño de Dios
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