VIVIR AGRADECIDO CON DIOS
Genesis 2:7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
Reflexión: Un hombre de 80 años iba por la calle, se desmayó y lo llevaron de urgencia a una clínica.
Le pusieron oxígeno por 24 horas hasta que se restableció y le dieron el alta.
Pasó por la administración y le pasaron la cuenta diciéndole que eran 500 dólares.
El hombre se puso a llorar!
Le preguntaron: - "¿qué sucede? ¿No tiene dinero?".
El hombre respondió: - "sí, afortunadamente tengo mucho más que eso".
- "Entonces por qué llora", le preguntaron.
Y contestó: "Lloro porque si por un día de oxígeno tengo que pagar 500 dólares, cuánto le debo a Dios si hace 80 años estoy respirando y no le he dado ni siquiera las gracias"
Hemos normalizado todas las cosas que tenemos en nuestra vida: damos por hecho que éstas forman parte de nuestra vida y dejamos de prestarles atención y de darles valor.
Lucas 17:11 Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.
17:12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos
17:13 y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ¡ten misericordia de nosotros!
17:14 Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.
17:15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,
17:16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.
17:17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están?
17:18 ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?
17:19 Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.
Existe una lección muy importante en esto que acabamos de leer. Este leproso nos enseña el increíble poder de la gratitud.
El poder de la gratitud te lleva de gloria en gloria de poder en poder y de unción en unción.
Escucha lo que voy a decirte. Ellos, todos estaban en un punto de comienzo idéntico y todos tenían la misma necesidad y todos hicieron lo mismo y creyeron lo mismo y caminaron y se movieron de la misma manera.
Todos hicieron la misma oración, todos como si fuera un conjunto de personas que se hubiesen puesto de acuerdo, todos creyeron igual y tenía la misma fe, pero no todos recibieron lo mismo.
Y así la iglesia está plagada de personas que tienen fe. Que pueden orar, que pueden clamar, pero les hace falta un elemento y es el poder de la gratitud.
A simple vista todo podemos leer este pasaje y vamos a creer que todos recibieron lo mismo cuando no es cierto. Física, mental y espiritualmente los 9 fueron sanados, pero este hombre fue restaurado, bendecido, alcanzado, redimido, restituido.
Y es por eso por lo que vemos a mucha gente en la iglesia que oran, creen, sin embargo, por alguna razón, no todos reciben lo mismo.
Y lo que pasa, es que mucha gente no entiende que tú puedes ser limpiado, pero eso no es todo lo que Dios quiere hacer con tu vida. Tú tienes que ser restaurado en totalidad, vivir plenamente sin disonancia o incongruencia alguna. Dios no solamente quiere sanarte físicamente, él quiere darte una nueva vida nueva y que tú tengas la alegría, el gozo, la felicidad, y la paz para vivir una vida gloriosa.
Hay una un estudio teológico que dice lo siguiente, los leprosos perdían partes de su cuerpo por cuanto la lepra es un es una especie de enfermedad que va comiéndose la carne, ellos perdían parte de miembros de su cuerpo, perdían dedos, perdían mano, perdían parte de su cuerpo. Y algunos teólogos creen que los que fueron limpios no tuvieron más lepra, pero no le crecieron los dedos. Sin embargo, al hombre que fue donde Jesús, le crecieron los dedos que se habían caído, que, si le faltó una pierna, la pierna le creció. ¿Por qué te estoy diciendo eso? Es eso lo que Jesús quiere hacer exactamente Jesús contigo.
¿Cuál fue la diferencia? ¿Y ustedes dirán, por qué la gratitud logró que este hombre recibiera muchísimo más que los demás? Porque la gratitud busca a Dios y el interés busca lo que Dios puede dar.
Cuando ese hombre se devolvió a darle gracias a Jesús, Aquel hombre no vino a buscar sanidad ya él tenía la sanidad. Aquel hombre vino a buscar a Jesús.
La gratitud es un vehículo de comunión con Dios.
Gloria a Dios por aquellos que vienen a buscar su sanidad, pero si ahí es donde te quedas, vas a perder la mejor parte.
El que es agradecido, busca de Dios.
Cuando aquel hombre regresó. Él no buscaba sanidad, ya él la tenía, el buscaba algo más, el buscaba al señor. Y sabes una cosa, el que busca del señor recibe muchísimo más que el que busca lo que el señor puede dar.
Exodo33:1 Jehová dijo a Moisés: Anda, sube de aquí, tú y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual juré a Abraham, Isaac y Jacob, diciendo: A tu descendencia la daré;
33:2 y yo enviaré delante de ti el ángel, y echaré fuera al cananeo y al amorreo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo
33:3 (a la tierra que fluye leche y miel); pero yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino.
¿A cuántos de ustedes Dios les prometió grandes cosas cuando lo sacó de Egipto?
Pero mira lo que le dice Moisés.
Éxodo 33:15 Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.
A mí no me importan las casas, los carros, el dinero, las bendiciones, el Ministerio, si Dios no está en medio de nosotros, de nada sirve. Es valorar más a Dios que lo que Dios da, es buscarle por quien él es, es servirle porque le amas y no por obligación o por un negocio.
Hay cristianos que han aprendido a diezmar y a ofrendar, simplemente porque creen que Dios es una máquina de Coca-Cola. Que le dan a Dios dinero para que Dios les devuelva más dinero y esa no es la motivación de dar, la motivación debe ser agradecimiento.
Es por eso por lo que un profeta, dijo.
Habacuc 3:17 Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados
no den mantenimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la majada,
Y no haya vacas en los corrales;
3:18 Con todo, yo me alegraré en Jehová,
Y me gozaré en el Dios de mi salvación.
Si Dios es todo lo que tienes es porque Dios es lo único que necesitas.
En segunda de crónicas, 5:13-14
Cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban todos a una, para alabar y dar gracias a Jehová: y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de música, y alababan a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, porque su misericordia es para siempre: entonces la casa se llenó de una nube, la casa de Jehová.
5:14 Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios.
El poder de la gratitud es tan grande que no necesitariamos orar para que Dios descienda. O para que él llene la casa. Lo que pasa es que la atmósfera de tu gratitud es tan poderosa que permite que Dios derrame su plenitud.
Y con esto termino:
Un padre de familia cansado de vivir en la misma casa por más de 20 años decide venderla y busca el servicio de una inmobiliaria y el vendedor le dice, bueno, por lo menos dime las cosas, que tiene la casa, y el hombre comienza a decir, tiene un jardín al estilo inglés maravilloso, con unas flores preciosas y acabados de madera. Tiene luces que se encienden automáticamente en la noche. Tiene 5 habitaciones, y tres baños y un balcón que da al jardín y el hombre la sigue describiendo al detalle cuando de repente dice, “esta es la casa de mi sueño”. ¿Cómo la voy a vender?
En ese momento, cuando él comenzó a reconocer y a mirar su caso, otra vez se dio cuenta de que amaba la casa, y eso es exactamente lo que usted tiene que hacer hoy usted tiene que comenzar a mirar todo lo que tiene y a darle gloria a Dios por lo que tiene.
A veces lo que pasa es que las cosas que Dios nos da se convierten en cosas tan rutinarias, que pierden esa esencia que ya no nos fijamos en ellas.
Existe un espíritu que se llama el espíritu de la familiaridad.
Judas llegó a serle tan familiar a Jesus que nadie podía meter la mano en el plato del señor, solo Judas y fue por eso lo traicionó, porque lo desvaloró. Lo que tienes en abundancia, los desvaloras, no lo aprecias, y veces entramos en ese espíritu de familiaridad.
¿Sabes la cantidad de gente que desvalor a su familia? desvalora, el vehículo que tiene desvalora su salud, desvalora los hermanos de la Iglesia. el liderazgo de su iglesia. Es por eso que no pueden agradecer.
"Por eso yo quiero que tú levantes tus manos ahora y comiences a darle gracias por tu familia. Dale, gracias por tu salud. Dale gracias por la prosperidad. Dale, gracias por cada sueño que tiene. Dale gracias por tu iglesia, por tu Pastor, por tus hermanos, por tus líderes. Dale gracias por la oportunidad de servirle al señor. Dale gracias al señor por todo lo que tienes. Todo lo que anhelas, todo lo que sueñas, todo lo que él te ha prometido. Dale que gracias en el nombre de Jesús".
Muchos de ustedes van a recibir en esta semana familiares que los van a visitar, algunos de ustedes todavía nunca le han testificado algunos amigos y familiares. es más, algunos de sus amigos y familiares no los conocen como cristianos, pero en esta semana tendrás una oportunidad de hablarle de lo más importante en tu vida y es a Jesús.
Ora para que Dios te dé la habilidad, para que te dé la sabiduría, para que te dé el denuedo.
Dios les bendiga.
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